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IMPERIO ESPAÑOL EN SU MÁXIMA EXTENSIÓN A PRINCIPIO DE 1800

IMPERIO ESPAÑOL EN SU MÁXIMA EXTENSIÓN A PRINCIPIO DE 1800

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domingo, 29 de marzo de 2026

GUERRA EXISTENCIAL.

 


Hace unos días oí decir que la Guerra del Golfo Pérsico era “una guerra existencial” para Irán, que de perderla sería la desaparición del Estado Islámico. Tal vez sea cierto, pero creo que Estados Unidos también se expone a su desaparición como primera potencia mundial en caso de derrota. Todos pensábamos que Rusia y China acabarían con el Viejo Orden Mundial, y para sorpresa general, es Estados Unidos que ha torpedeado su propio sistema que le garantizaba la supremacía mundial. Hay múltiples teorías para explicar estos acontecimientos, incluido el capital y expansionismo judíos. Por mi parte, sólo me concentro en el dólar.

 

Aunque los ciudadanos de a pie hayamos asimilado que EE. UU. e Israel han pisoteado el Derecho Internacional, y que la ONU y su Consejo de Seguridad ya no sirven para mantener la paz y la seguridad internacionales, aún seguimos desconcertados con las políticas belicistas de Donald Trump. Europa no reacciona por miedo a que esto pueda empeorar. Y si no reacciona, claro que empeorará más. Si la relación comercial, energética, financiera y militar entre Europa y Estados Unidos fuese una relación entre iguales, ese vínculo no sería un peligro. Por desgracia, Trump disfruta ridiculizando a los mandatarios europeos, los ignora y los trata como vasallos. Además, los amenaza con represalias por no poner a su entera disposición los efectivos militares de la OTAN para guerrear al margen del Derecho Internacional y de la ONU.

 

Con su victoria en la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos impuso el dólar como moneda de intercambio mundial. La fortaleza de Estados Unidos es proporcional a la cantidad de dólares en circulación en el mundo, y todo su empeño en aparentar ser el “guardián mundial de la democracia y derechos humanos”, no es otra cosa que mantener la supremacía del dólar, aunque sea al margen del Derecho Internacional. Está comprobado que las invasiones de Irak, Libia, Siria, Venezuela e Irán han sido inmediatamente después de que sus Gobiernos anunciaran la venta de su petróleo en euros o en yuanes. Ante esta situación, podemos decir que la guerra de Oriente Medio tiene difícil solución, ya que para EE. UU. es una guerra existencial. China ya compra el petróleo y gas ruso en yuanes. Pero, si ahora Irán consigue vender su petróleo a China en yuanes, otros países árabes productores seguirán su ejemplo y el petrodólar desaparecería para la ruina de Estados Unidos. Trump ha caído en su propia trampa. Irán tiene abierto el estrecho de Ormuz a los buques de China, Rusia, India, Irak y Paquistán, que compran el petróleo y gas de Oriente Medio en yuanes chinos. La guerra existencial puede obligar a un bando a usar armas nucleares, y al otro a destruir las 400 plantas desalinizadoras y dejar sin agua potable a Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Omán, Kuwait e Israel.

 

Por supuesto que ante esta situación mundial peligrosa e incierta, Europa debe reaccionar. Por desgracia, cada uno de los 27 Estados miembros de la Unión Europea tiene intereses diferentes, pero siempre enfrentados, porque unos países quieren seguir en la órbita de Estados Unidos, otros en la de Rusia-China, y otros pretenden capitanear y dominar la Unión. Si miramos la Historia, las Alianzas y Ententes entre Naciones no han sido eternas, pero sí cambiantes. Ante la gravedad actual, lo más sensato sería una Tercera Vía Europea independiente de los dos bloques. La independencia militar de Europa es una necesidad que se puede negociar y conseguir a largo plazo. Sin embargo, la independencia energética de Europa es apremiante, es similar a la guerra existencial que están librando Estados Unidos, Israel e Irán.

 

La Unión Europea sólo puede asegurar su viabilidad económica y política recuperando las anteriores fuentes de energía baratas para garantizar la competitividad de su industria y el bienestar de su población. También debe forzar la paz en Ucrania para dejar de alimentar con los presupuestos de los ciudadanos europeos “a los señores de la guerra” de todos los bandos en conflicto. Difícil giro para la Política de la Unión, si admitimos que una gran mayoría de los mandatarios europeos han hecho carrera en las administraciones, empresas y organizaciones yanquis y casi todos han sido adoctrinados en selectos círculos y think-tanks de Estados Unidos. Además, los lobbies de las transnacionales están muy afianzados en Bruselas y son influyentes en las Instituciones Europeas. Sin embargo, la única posibilidad de supervivencia de la Unión Europea es contraatacar con Diplomacia y Derecho Internacional en todas las direcciones.

 

Firmado: Luis Perant Fernández

DIARIO INFORMACION