Gracias al
Diario Información por publicar mis artículos desde 1997. Sí, es una despedida.
Nunca he aprobado las personas que hablan o escriben mucho para decir muy poco.
Y aunque la memoria aún no me falla, no quiero caer en la rutina de la
repetición. Siempre he escrito sobre Política y para despedirme quiero homenajear
la Política. Aunque reconozco que siempre
es mala época para desligarla de la corrupción.
En España, la
Política está muy desprestigiada por la sociedad. Rara es la semana que los
medios de comunicación no destapan algún caso de corrupción verdadero, falso o
inventado entre los políticos y cargos públicos de primera fila. Sin embargo,
la Política es el instrumento imprescindible para gobernar toda sociedad, y si
los políticos corruptos se han apoderado de tal herramienta poderosa es porque
todos somos cómplices. Todos somos culpables, desde el Jefe del Estado hasta el
ciudadano de a pie, de que los controles del Estado no detecten las mafias
político-empresariales que desvían el dinero público hacia los bolsillos
privados. Esta ineficiencia estatal, que permite y admite la corrupción,
autoalimenta el robo del dinero público: a más corrupción, más repugnancia a la
Política y menor participación de los ciudadanos; y a menor participación,
camino libre para mayor corrupción.
Muchos
ciudadanos rechazan la Política simplemente porque la desconocen. Y la
desconocen porque en España la Ciencia Política estuvo prohibida en las
universidades hasta la llegada de la democracia en 1978. Este distanciamiento del ciudadano de la
Política y asuntos públicos deja vía libre a los Poderes fácticos para asaltar,
dirigir y corromper los partidos políticos, las organizaciones civiles, obreras
y empresariales, las administraciones públicas, los TRES Poderes del Estado,
los medios de comunicación, las redes sociales y la Inteligencia Artificial, y todo
para alterar la legislación y los presupuestos públicos. Es necesario que el
sistema educativo contemple la enseñanza de la Política y Filosofía, porque son
el antídoto contra los movimientos religiosos, ideológicos y nacionalistas
radicales y excluyentes. Pero también porque desarrollan el espíritu crítico
del ciudadano para destapar a los sofistas.
La Política es
una Ciencia, y como tal, se sirve del método científico para descubrir e
interrogar los fenómenos sociales, económicos y políticos de una
sociedad. Sin embargo, en Ciencias Políticas siempre hay dudas sobre la
objetividad de los resultados, dependiendo del interés del investigador y de la
importancia del investigado. El hombre investiga al hombre por encargo, para
mejorar su vida o para empeorarla. La Política es el instrumento supremo que
domina y regula todas las necesidades, actividades, negocios, ambiciones y
vicios del ser humano, tanto en el sector público, como en el privado. La
Política es la palanca necesaria y deseada de todo gran negocio: el lícito y el
ilícito, el local, nacional e internacional. Por el dominio de la Política, se
conspira, se mata y se masacra.
El devenir es
imparable e impredecible, pero siempre, hasta el último de nuestros
movimientos y pensamientos está condicionado por el Sistema Político en el que
vives. Por ello la importancia del estudio de la Política. En Política no dejes
que otros te regalen todos los ingredientes cocinados y masticados, porque en
esta sociedad política nada es gratuito, todo tiene un precio para el
administrado y un beneficio para el administrador. Adquiere conocimientos políticos
y piensa por ti, luego existirás. Quiero terminar con uno de mis relatos cortos:
“En el cosmos,
la noche y el día no se suceden porque no existen, el tiempo no pasa. Somos
nosotros los que estamos de paso en este universo.
Si queremos
dejar rastro de nuestro tránsito por este mundo, debemos cultivar la familia,
los amigos, los compañeros, incluso los desconocidos. Sólo ellos mantendrán
vivas tus ideas y obras. Tus huellas se borrarán, si es que algún día o noche
existieron, como el tiempo.
Existen
múltiples religiones, mitos e ideologías para vencer los obstáculos de tan
difícil travesía terrenal, pero posiblemente, la mejor herramienta
para superar la aventura de tu vida sea la Ciencia Política.”
Firmado: Luis Perant
Fernández
