NUNCA HE ESCRITO PARA ALECCIONAR O ADOCTRINAR, NI TAMPOCO PARA AGRADAR A LOS DEMÁS.
SÓLO PRETENDO RECOPILAR Y ORDENAR MIS IDEAS. SI ADEMÁS CONSIGO DESPERTAR EL ESPÍRITU CRÍTICO DEL LECTOR, PUES ME DOY POR SATISFECHO.
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IMPERIO ESPAÑOL EN SU MÁXIMA EXTENSIÓN A PRINCIPIO DE 1800
1.- Vivir de la caridad es denigrante para el ciudadano. Para sentirse parte de la sociedad, el ciudadano necesita dignidad. Y dignidad se consigue siendo útil para la sociedad, aportando trabajo. En nuestra sociedad, ninguna persona es autosuficiente, por tanto, todos somos necesarios para intercambiar nuestro trabajo y abastecer nuestras necesidades. Esta debe ser una de las prioridades del Estado contemporáneo, conseguir el pleno empleo. Los que están a favor del Estado mínimo son mercenarios del poder neoliberal, unos inconscientemente adoctrinados por los medios de masas y otros deliberadamente, por estar bien pagados. El empleo público, además de eliminar la connivencia y corrupción político-empresario en las contratas-obras públicas, sirve de colchón en las crisis cíclicas económicas. El trabajo dignifica al ser humano y beneficia a toda la sociedad.
2.- Alrededor de 2.400 años atrás, Aristóteles ya decía que: “los gobiernos puros gobiernan a favor del interés general, mientras que los gobiernos corruptos gobiernan en interés de la autoridad dominante”. Sólo esta cita da qué pensar sobre el deterioro de nuestro sistema político de Estado social y democrático de Derecho. Lo público está siendo saqueado por los piratas privados con total impunidad. La bancarrota de la Hacienda pública sólo puede ser el resultado de un gobierno oligárquico, porque el dinero no desaparece, sino que cambia de manos y bolsillos.
3.- La memoria histórica, casi siempre, es corta. Nuestros jóvenes, sobradamente preparados, desconocen que la mayoría de países europeos tuvimos gobiernos fascistas en el siglo XX. Las democracias no son eternas y, hoy día, están amenazadas por un conjunto de desafíos y desafiadores que podrían no considerar la democracia como la única alternativa posible.
4.- España ingresó en la Unión Europea en 1986 y después de 28 años estamos peor que entonces. Hemos desmantelado la industria autóctona, hemos vendido las redes comerciales a multinacionales, estamos endeudados y sólo nos queda el turismo, y únicamente porque no pueden empaquetar el sol para venderlo. Con este bagaje no podemos competir en este mundo globalizado, pero es que además, estamos colonizados por nuestros socios europeos que controlan el "mercado único europeo". Sin producción no se genera riqueza, y sin riqueza sólo se puede repartir pobreza.
5.- La mejor defensa de los trabajadores pasa por gestionar sus votos en todas las contiendas democráticas. Los sindicatos de trabajadores deben negociar con los partidos políticos las mejores ventajas para sus afiliados y apoyar públicamente al partido que se comprometa con las peticiones sindicales. Para ello, los sindicatos tendrán que aprender a ser libres, no libres de las subvenciones públicas por ley, sino de las "negociadas", esas que se devuelven con intereses.
6.- La política de la Unión Europea no está improvisada, está consensuada y aprobada por los 28 Estados miembros, y como en todo sistema político, produce ganadores y perdedores. Actualmente, la mayoría política en las instituciones europeas la tiene el centro derecha, y es normal que se legislen políticas neoliberales. Lo desconcertante es, que cuando la mayoría ha estado en manos del centro izquierda, los lobbies empresariales han sido igual de influyentes. Claro que estos grupos están en Bruselas desde 1958 “construyendo el mercado europeo único a su medida”. El mayor lobby empresarial en Bruselas es la Mesa Redonda de Industriales. Aproximadamente la mitad de los miembros de este lobby están entre las 100 mayores multinacionales de todo el mundo. Por tanto, la dependencia de los estados miembros de los mercados privados de capitales para su financiación, tampoco es casual.
7.- Es deprimente, ya no hay ciudadanos, sólo zombis. Los estudiantes se emborrachan de idiomas para emigrar, los desempleados se flagelan por falta de preparación, los empleados callan por miedo a perder el trabajo y los jubilados se afanan en llenar la nevera a hijos y nietos. Todos están aprendiendo a vivir aislados en su pena y con el pánico en el cuerpo. Nadie se atreve a protestar por si esto empeora aún más. Somos un ejército derrotado, sin mando y sin rumbo, nos han robado hasta el futuro. Aceptamos todos los cuentos sobre la crisis. Algunos ciudadanos han enfermado del síndrome de Estocolmo y aclaman los recortes como “palabra de Dios”.
8.- El sistema político de la Unión Europea, ese que nos gobierna y nos obliga, no es una democracia directa. Los ciudadanos europeos sólo eligen el Parlamento europeo cuyas funciones legislativas y de control son limitadas, casi insignificantes. El verdadero poder legislativo y ejecutivo lo ejerce la Comisión con la complicidad del Consejo, un entramado político-partidista-elitista-europeo ajeno al control de los partidos políticos nacionales y, por supuesto, de la ciudadanía europea. Esta casta política no está expuesta al castigo-premio de las urnas, pero sí al castigo-recompensa de las élites financieras
9.- Si votar para elegir mis representantes en mi ayuntamiento, mi región y mi país no soluciona mis problemas porque ellos no tienen competencias ni libertad de acción, pues yo quiero votar dónde se toman las decisiones. Quiero elegir mis representantes y mis gobernantes en las instituciones de la Unión Europea. Quiero un sistema político europeo democrático. Quiero otra Europa. Los muertos están en el cementerio, nosotros estamos vivos y es hora de despertar de esta pesadilla que todos llaman “crisis”, cuando en realidad es una Revolución Neoliberal.
10.- Algunos estudios sobre Historia clásica dicen, que ya en sociedades antiguas, los dueños de los medios de producción eran los mismos que recolectaban impuestos, almacenaban los excedentes, controlaban la distribución, el comercio, la religión y ejercían el poder político. Todo esto nos puede inducir a pensar que la organización política se ha sofisticado porque se ha globalizado, pero en realidad nada ha cambiado, sigue en manos de los propietarios de los medios de producción, aunque ahora también globalizados.
11.- Hay que terminar con ciertos privilegios de los políticos que han detentado cargos públicos. Y me explico. Los políticos que cesan en los cargos públicos, además de cobrar sustanciosas pensiones, se colocan en Empresas multinacionales con sueldos altos. En realidad cobran por sus contactos y por el espionaje de lo público. Es como un pillaje de lo público para beneficio privado y encima, sigue cobrando del Estado. Pero no es todo, el político de turno antes de dejar su cargo, puede sentir la necesidad de asegurar su futuro y desviarse de su vocación de servir el interés general de la sociedad. Ciertas tentaciones sólo se evitan con leyes claras y contundentes.
12.- El deterioro de la economía occidental, y por ende la española, no es fruto de unas “hipotecas basuras” ni del “repentino” corte de la financiación, ni de los mercados, viene de mucho antes. Allá por la década de los años ochenta del siglo pasado, la apertura del mercado chino a Occidente generó una euforia colectiva. Todos veían un negocio rentable e inagotable el alimentar y vestir a 1200 millones de chinos desnutridos y maltratados por el régimen comunista. Todos estaban convencidos que la industria de Occidente trabajaría a pleno rendimiento para exportar a China. Por lo menos, esa es la imagen que los medios de comunicación daban a la sociedad para justificar la financiación pública y privada que se desviaron hacia China. Los movimientos obreros y partidos de izquierdas se sumaron a ese entusiasmo colectivo, también querían “exportar” los derechos humanos y la democracia. Claro que la realidad ha sido otra muy diferente, los dictadores chinos se han convertido en los banqueros del mundo y se han armado hasta los dientes.
13.- El sistema comunista chino controla la inversión extranjera y la producción. Y por supuesto no permite ninguna injerencia externa. Esto huele a cooperación, Occidente siempre castiga a los regímenes no-democráticos y también a los que no respetan los derechos humanos, sin embargo con China es diferente. Por otra parte China, con su diplomacia más que bimilenaria, sabe fomentar esa complicidad manteniendo paraísos fiscales para beneficio de los negociantes, que no son otros que los más poderosos de Europa y de EE.UU. Es hora de rebelarse y afirmar que la crisis económica es consecuencia de la deslocalización “salvaje” de la producción capitalista hacia la China comunista. Ésta no ha servido para aumentar el nivel de vida del tercer mundo, sino todo lo contrario, el nivel de vida de los trabajadores de Occidente está bajando a nivel tercermundista.
14.- Las competencias de los Estados occidentales se están privatizando, esto significa que el poder del Estado, lejos de destruirse, se traslada hacia grupos privados que sólo persiguen su propio beneficio y terminan por dirigir al mismísimo Estado. Por supuesto, este camino es opuesto al Estado de Bienestar, que es el único que garantiza la redistribución de la riqueza entre sus ciudadanos y sobre todo, la paz social. ¿Hemos olvidado los enfrentamientos violentos entre clases sociales de épocas pasadas?
15.- El negocio del Estado es el más deseado por todos, es el mayor agente económico de la nación, el que más dinero genera y el que más gasta. Por tanto, los dueños del capital presionan constantemente a todas las instituciones del Estado para que los presupuestos, en lugar de dirigirlos hacia las necesidades de los ciudadanos, se dirijan hacia sus sectores empresariales. Ahora, el negocio perfecto es quedarse con cualquier servicio público, privatizar.
16.- El modelo actual de globalización de la producción, comercio y capital acentúa la rivalidad entre los bloques mundiales de poder. Pero además, los holdings transnacionales diseñan la hoja de ruta de los Estados y las clases elitistas canalizan la voluntad de los “pueblos soberanos”: educando a las masas con des-conocimientos y asignando estatus social y económico a los voceros. Nunca aprenderemos.
17.- Al igual que el enigma del huevo y la gallina, nunca sabremos si primero nació la corrupción desde la clase política o desde la empresarial. Éstos se confunden, hay empresarios que se disfrazan de políticos y políticos que se camuflan de empresarios. Lo cierto es que el sector público gestiona mucho dinero y los empresarios, como es lógico, buscan negocio allí dónde se encuentra. Mientras tengamos leyes confusas y discrecionales, y de dudosa constitucionalidad, que regulen la Administración pública, siempre habrá corrupción.
18.- En democracia no hay censura, pero la opinión pública está dirigida: es noticia lo que interesa que sea noticia y para ello se le da mayor cobertura. La noticia que no interesa es efímera o se desprestigia. Existe una verdadera lucha para apoderarse de la mente de los consumidores y del voto de los ciudadanos, pero también, para moldear la socialización, la cultura, el comportamiento, las preferencias y los gustos de los individuos, y de los grupos. Hay todo un ejército de “vividores” de cuello blanco dispuestos a venderse al mejor postor.
19.- En ninguna guerra hay buenos y malos. Hoy día, todas las guerras son totales, en el frente, en la retaguardia, en el uso de armas prohibidas, en los mercados financieros, en los medios de comunicación, en la propaganda oficial... No te dejes engañar, no existe guerra "justa", ni guerra "santa". Tampoco te desentiendas de "todo" y pases de "todo", de lo contrario estaremos expuestos y condenados a que los "buenos" nos arrastren a una guerra contra los "malos".